Esta es una de esas bandas que cuando escuché hablar de ellos me dio una pereza tremenda, debo reconocerlo. ¿Otra banda metalprog? Pues resulta que me encantan. Y este último trabajo tiene algo que es lo que hace que adore bandas como Toto, ELO, Riverside o Ayreon, por citar algunas: las melodías maravillosas.

Advent Horizon nacieron en Salt Lake City, Utah (EE.UU.) impulsados por el cantante y guitarrista Rylee McDonald y el batería Mike Lofgreen. Su primer álbum, Immured, apareció en 2011; cuatro años después, Stagehound mostró a una banda dispuesta a combinar fuerza y melodía sin renunciar a las estructuras del rock progresivo. El salto llegó con A Cell to Call Home (2023), un trabajo sobre la salud mental y las dependencias emocionales que dio mayor visibilidad al grupo. La temática demuestra que no solo tienen algo que decir en lo musical, sino también en lo lírico.

Fotografía de Advent Horizon

En este 2026 nos han volado las pelucas con su Falling Together, trabajo en el que participan McDonald a la voz, las guitarras y los teclados, Lofgreen a la batería y la percusión, Cason Wood al bajo y diversos teclados, Grant Matheson a las guitarras, los teclados y las voces y Kristen McDonald, también con más voces. La variedad de instrumentos importa, pero lo que distingue al quinteto es cómo los utiliza: una canción puede crecer hasta volverse imponente y, de pronto, detenerse en una frase cantada casi al oído. En todo el álbum, las melodías son las que guían toda la estructura. Y vaya melodías, amigos, vaya melodías.

Publicado el 15 de mayo de 2026, Falling Together parte de una experiencia íntima. Rylee McDonald ha contado que durante la última década revisó las creencias con las que creció y se preguntó cuáles había elegido de verdad. Tengamos en cuenta que la banda es, como decimos al principio, en Utah, el estado natal de los Testigos de Jehovah. Ese examen personal terminó llevándolo a una cuestión más amplia: la facilidad con la que la religión, la política o la clase social pueden dividir el mundo entre «nosotros» y «ellos». Las letras proponen escuchar esa duda antes de apresurarse a resolverla.

Fotografía de Advent Horizon

La apertura, «In a Lone and Dreary World», dura poco más de 19 minutos. Su extensión permite que la música acompañe los distintos momentos de una ruptura interior: primero la seguridad de pertenecer a un grupo humano, después la sospecha de que algo no encaja y, por último, el vértigo de salir de un lugar conocido. Las guitarras pesadas y los cambios de intensidad hacen avanzar ese relato sin convertir la canción en una mera exhibición técnica.

«Faith’s Window» concentra el conflicto en una forma más breve y directa. La fe aparece ligada al consuelo, pero también a la dificultad de admitir lo que uno siente. «Past Life Parable» mira hacia las ideas y obligaciones recibidas en el pasado, mientras «Patience» introduce una necesidad más cotidiana: respirar, aceptar las emociones y seguir adelante. La pareja «Gravity I» y «Gravity II» vuelve sobre la libertad de elegir y el miedo que acompaña a esa libertad. Son canciones diferentes, unidas por la sensación de estar aprendiendo a vivir sin respuestas prestadas.

Fotografía de Advent Horizon

El cierre, «Animals», abre una pequeña ventana de calma. Tras tanta incertidumbre, la banda recuerda la importancia de detenerse, apreciar lo vivido y reconocer que otros atraviesan dudas parecidas. Ahí reside la calidez de Falling Together: en tratar la pérdida de certezas como una experiencia difícil, pero también como una oportunidad para conocerse mejor.

Con humildad, propongo a estos monstruos para el Top 10 de este 2026 que, poquito a poquito, se va convirtiendo en año de gran cosecha.

Puntuación: 8/10

Reseña por Álvaro Fernández

Deja un comentario

error: Content is protected !!

Descubre más desde KTDA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más de KTDA

Seguir leyendo